Cuidar de los nuestros
sin perjudicar a otros animales.
Para nosotros, «vegano» no es una tendencia ni una etiqueta que se añade al final. Es el punto de partida: evitar materiales de origen animal, rechazar las pruebas deliberadas en animales cuando pueden evitarse y no cuidar de unos animales a costa de otros.
Un criterio de selección, no una simple categoría.
Si no podemos saber de qué está hecho un producto o si cumple nuestros criterios, no debería presentarse sin más como «vegano».
Nuestro objetivo es claro: seleccionar productos para mascotas que permitan evitar materiales de origen animal y reducir daños innecesarios a otros animales.
Una afirmación vegana debe comprobarse, no limitarse a repetirse. Revisamos descripciones, materiales, información de proveedores y certificaciones disponibles cuando son relevantes.
Si la información es incompleta, contradictoria o demasiado imprecisa, preferimos seguir investigando antes que presentar como certeza algo que todavía no podemos confirmar.
Los criterios que queremos aplicar a cada producto.
Son la base de nuestro proceso de selección a medida que crece el catálogo.
Sin materiales de origen animal
Buscamos excluir materiales e ingredientes de origen animal. Esto incluye cuero, ante, lana, seda, piel y plumas, además de otros componentes menos evidentes cuando pueden formar parte del producto.
El criterio cruelty-free también importa
No queremos productos cuyo desarrollo dependa de pruebas deliberadas en animales cuando puedan evitarse. Si un proveedor afirma que un producto es cruelty-free, buscamos información suficiente para entender exactamente qué cubre esa afirmación.
Información clara, no greenwashing
Palabras como «natural», «eco», «de origen vegetal» o «ético» no significan automáticamente que un producto sea vegano. Queremos explicar los datos relevantes con claridad, sin apoyarnos únicamente en términos de marketing.
Si un animal tuvo que convertirse en material, ese producto no tiene cabida aquí.
Nuestra selección busca ofrecer alternativas a los materiales de origen animal habituales sin renunciar a la funcionalidad, la comodidad ni el diseño.
- Alternativas veganas al cuero y al ante
- Sin lana, piel, seda ni plumas como materiales del producto
- Alternativas vegetales, sintéticas o minerales cuando resulten adecuadas
- Información clara sobre los materiales cuando pueda influir en una compra vegana
Lo que no llamaremos «vegano» sin comprobarlo.
Un compromiso real exige criterios claros.
No es suficiente
No consideramos que una afirmación vaga sea una prueba. Antes de presentar un producto como vegano, este tipo de descripciones requieren una revisión más detallada.
- «Similar al cuero» sin especificar el material
- «Fibras naturales» sin indicar cuáles son
- «Cruelty-free» sin información útil sobre el alcance de la afirmación
- «De origen vegetal» cuando podrían existir otros componentes de origen animal
Qué buscamos en su lugar
Preferimos información concreta y verificable que nos permita entender, y explicar, qué se está comprando realmente.
- Materiales y componentes identificados
- Declaraciones del proveedor cuando sean relevantes
- Certificación independiente reconocida cuando esté disponible
- Información suficiente para investigar las dudas en lugar de hacer suposiciones
Primero comprobar. Después afirmar.
Este es el criterio de revisión que queremos mantener detrás de los productos que aparecen en nuestra tienda.
Revisar los materiales
Empezamos por las especificaciones, la composición, los ingredientes y los materiales que puedan determinar si un producto es apto según nuestros criterios veganos.
Cuestionar las afirmaciones vagas
Si una descripción no es clara, identificamos qué información falta en lugar de convertir una duda en una afirmación comercial.
Buscar información que lo respalde
Las declaraciones de proveedores, las especificaciones y las certificaciones pueden respaldar una afirmación cuando son pertinentes y están disponibles.
Seguir revisando
Los productos y la información de los proveedores pueden cambiar. Por eso, nuestros criterios deben seguir aplicándose con el tiempo y no quedarse en una comprobación puntual.
Preferimos decirte qué sabemos y qué queda por confirmar.
No todos los productos cuentan con el mismo nivel de documentación. Algunos pueden disponer de una certificación reconocida; en otros casos, la información puede proceder de especificaciones o declaraciones detalladas del proveedor.
Cuando esa diferencia sea relevante, queremos comunicarla con claridad. Un distintivo de certificación debe significar que la certificación existe; una declaración del proveedor debe identificarse como tal; y si seguimos verificando algún dato, no presentaremos la incertidumbre como certeza.
Esto es especialmente importante en un mercado donde términos como «vegano», «cruelty-free» o «sostenible» pueden perder su significado si se utilizan únicamente como reclamo.
Nuestro compromiso es un estándar que queremos seguir mejorando.
Seguimos desarrollando tanto el catálogo como el proceso de revisión. Si descubrimos que un producto ya no cumple nuestros criterios o que la información recibida era incorrecta, investigaremos el caso, corregiremos la ficha y retiraremos el producto cuando sea necesario. Mantener la confianza es más importante que intentar justificar un error.
Cuidar de un animal
no debería exigir perjudicar a otro.
Esta idea es una de las razones por las que existe The Vegan Pet Store y el criterio que queremos aplicar a cada producto que seleccionamos.
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